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Nuestro equipo

Alba García Oreiro

Soy matrona, formada en la Universidad de Suffolk, Reino Unido. He desarrollado mi actividad asistencial desde hospitales de baja intervención como Ipswich Hospital (Ipswich) a hospitales de alto riesgo como Kings College Hospital (Londres) teniendo así una amplia visión del embarazo, parto y puerperio en un contexto multicultural. Esta experiencia ha construido en mí los valores de mi profesión: el respeto y comprensión a cada una de las mujeres y familias que he tenido la suerte de acompañar. En España he desarrollado mi carrera profesional en diferentes lugares como Madrid, Canarias y Galicia… aportando un granito de arena de cada lugar. Y por fin, me he decidido a realizar mi proyecto de vida: juntar mis dos pasiones. Ofrecer un servicio individualizado y respetado a la mujer y familias  y transmitir el yoga como forma de preparación al parto física y mental.

Me gusta innovar y formarme continuamente para poder ofreceros una calidad asistencial y acompañaros durante la maternidad potenciando la salud física y mental. Soy profesora de Vinyasa yoga con certificación en Yoga Alliance, instructora en método AIPAP Aqua, hipnoparto con el método de Parto Positivo y asesora de lactancia.

Marcos Lamas Sánchez

Estudié enfermería en la Universidad de Santiago de Compostela, tras lo cual decidí continuar mi formación especializándome como matrón en la Unidad Docente de Matronas de Cádiz.

En cuanto a mi formación, a parte de la ya mencionada, soy experto universitario en Cooperación Internacional habiendo realizado mis prácticas en zonas desfavorecidas de Perú, instructor del método AIPAP Agua, y poseo cursos de formación en biomecánica para el parto,  técnicas de rebozo, lactancia materna, planificación familiar, reanimación cardiopulmonar neonatal, masaje infantil, etc.

Tras haber ejercido mi profesión por diferentes comunidades autónomas (Andalucía, Cataluña, Canarias, Galicia…), en diferentes paritorios (Cádiz, A Coruña, Ferrol, O Salnés, O Barco…) y centros de salud, me embarco en esta aventura profesional para poder dar cuidados de la forma que creo más adecuada, de una forma tranquila, pudiendo escuchar a las familias sin tener límite de tiempo, pudiendo establecer una relación más cercana y una mayor oferta de servicios.

Creo que, a consecuencia de la creciente medicalización del parto durante los años 80 y 90, hemos perdido un poco de vista cuál es la verdadera esencia de nuestra profesión: acompañar a la mujer y a la familia, desde la evidencia científica, pero sin perder de vista todo lo que rodea al proceso de maternidad, establecer un vínculo, un compromiso con esa familia para tratar de obtener los mejores resultados para ambas partes. Para ello no basta con seguir un protocolo y ser muy bueno técnicamente… Esto es necesario, pero no suficiente, debe complementarse con unas buenas habilidades de escucha activa, empatía, cercanía…que favorezcan una relación profesional de confianza, la resolución de dudas y miedos… Y creo que ese es uno de los puntos fuertes de este proyecto.